ÁCIDO DE EDIMBURGO PARA COBRE UNIVERSAL. 6 litros solución saturada de cloruro férrico (40%)
400 gr ácido cítrico en polvo 1.2 litros agua del grifo Llene un cubo con medio litro de agua caliente. Vaya añadiendo el ácido cítrico en polvo mientras se remueve constantemente. Cuando se ha disuelto completamente, se vierte esa mezcla en la solución de cloruro férrico y se remueve hasta conseguir un líquido uniforme. Vierta esto en el tanque de grabado o en una bandeja y "mate" la fuerza inicial; el baño de ácido de Edimburgo ya esta listo para su uso. Intente mantener una temperatura razonable en el recipiente que haya elegido para grabar el cobre. Se aseguran unos mejores resultados entre 18º y 20ºC, pero temperaturas mayores, de hasta 30ºC, aumentan no solo la velocidad de mordida sino también la reactividad del mordiente. Este mordiente tiene una vida excepcionalmente larga; una medida de tanque usada a diario en el EPW, rellenada de vez en cuando para compensar la evaporación, ha permanecido activa sin perder cualidades de mordida hasta un año. Cuando adquiere un color verde oliva ha perdido parte de sus cualidades y está listo para ser repuesto y desechado. Cuando no se esté usando la solución de ácido de Edimburgo que esté en el dispositivo de bandeja se debe, o bien cubrir con una tapadera, o bien guardar de nuevo en un contenedor de plástico para evitar que se evapore.
Extracto del Libro: "El Grabado No Toxico en la Escuela", Ana Bellido.
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